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Escrito en hielo

Un rotario fotógrafo de documentales capta la belleza y la fragilidad en un mundo cada vez más cálido

Fotografías y texto de

Franklin Island (Antártida), 2017

La isla Franklin rebosa de vida y muerte. Situada en el remoto Mar de Ross de la Antártida, esta desolada roca alberga una colonia reproductora de pingüinos Adelia. A su alrededor y bajo sus pies hay mechones de plumas de otros pingüinos que perecieron en este duro entorno. Es el círculo de la vida en toda su belleza y fragilidad. 

Fotografiar en estos confines del mundo conocido -las regiones polares que son el barómetro de nuestro planeta- se ha convertido en mi vocación: mostrar a la gente el delicado equilibrio de la naturaleza y la urgente necesidad de investigar y actuar desde la ciencia.

Mi curiosidad y fascinación, u obsesión, si se quiere llamar así, surgieron en 2013 durante un viaje a los confines árticos del norte de Noruega. Me topé con una misteriosa losa de concreto con una puerta metálica en una ladera rocosa. La puerta conducía a la Bóveda Global de Semillas de Svalbard, un depósito de seguridad para más de 1,3 millones de muestras de semillas de todo el mundo. Es el último recurso de la humanidad frente al cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Su existencia constituye un llamado de atención. 

A través de la narración visual y de apariciones en conferencias de la ONU sobre el clima, clubes rotarios y otros lugares, intento mostrar lo que está en juego y reconectar a la gente con la naturaleza y su belleza, especialmente con la magia blanca de la terra incognita.


Mar de Bellingshausen (Antártida), 2017

Los icebergs pueden contener señales del cambio climático. Este que vi había girado 90 grados, revelando profundas líneas azules que las temperaturas superficiales diurnas cortan en el hielo. Es como una infografía en el hielo cicatrizado que registra los periodos más cálidos a lo largo del tiempo.

Longyearbyen (Noruega), 2013

La antigua ciudad minera de Longyearbyen es el mayor asentamiento de la isla de Spitsbergen, en el archipiélago noruego de Svalbard. En esta fotografía se ve una de las antiguas minas de carbón que forman parte del patrimonio industrial de la zona. Esta mina está inactiva ahora, pero señorea el paisaje ártico.

Isla Danco (Antártida), 2017

Un pingüino papúa antártico se pasea junto a una vértebra de una ballena jorobada. Muchas especies de ballenas migran al Océano Austral para alimentarse de plancton y krill en sus aguas ricas en nutrientes.

Svalbard (Noruega), 2014

Me gusta mucho esta foto de una tormenta de nieve. Cuando estas tormentas son muy intensas realmente no se puede ver nada, ni distancia, ni horizonte. Tomé esta foto en invierno. Parece casi un gráfico porque sobreexpuse intencionadamente la foto al anochecer. No se puede ver la nieve cayendo debido a baja velocidad de obturación.

Svalbard (Noruega), 2013

Por encima de las nubes se puede distinguir una forma de S en la montaña, donde un glaciar -que ya no existe- había cortado las rocas. En primer plano se ve una zona de deshielo, cubierta de plásticos y otros residuos humanos. Este es el aspecto actual del Ártico. Así es como se ve el Ártico ahora. Se está calentando entre cuatro y seis veces más rápido que cualquier otra parte del mundo.

Mar de Ross (Antártida), 2017 

Dos pingüinos Adelia saltan desde el hielo. Son bastante torpes sobre el hielo, no paran de deslizarse, resbalar y caer. Sin embargo, en el agua son como lanzas, o tal vez como bailarinas. Son muy, muy rápidos y grandes nadadores. Deben serlo para evitar a las orcas y otros depredadores.


Christian Clauwers es socio del Club Rotario de Antwerpen-Oost (Bélgica) Para ver más fotografías suyas, informarse sobre sus libros o invitarlo a dar una charla en tu club rotario, visita clauwers.com.

Este artículo fue publicado originalmente en el número de abril de 2025 de la revista Rotary.

Rotary apoya actividades que fortalecen la conservación y la protección de los recursos naturales.