Lisboa, paraíso de los navegantes, inscríbase antes del 15 de diciembre y ahorre
por Susie Ma
The Rotarian -- Diciembre de 2012
D urante la Era del Descubrimiento, los exploradores portugueses desembarcaron en tierras que en la actualidad son los países de muchos de los rotarios que asistirán a la Convención de RI 2013, que se realizará en Lisboa del 23 al 26 de junio. (Inscríbase antes del 15 de diciembre y goce de un descuento especial).
A principios del Siglo XV, el príncipe Enrique el Navegante, hijo del rey Juan I, allanó el camino para el dominio portugués de los mares con el financiamiento de exploraciones en rutas del sur que llegaron hasta la costa de África. En 1484, Cristóbal Colón presentó ante el rey Juan II una propuesta para navegar hacia el oeste en busca de las Indias, que fue rechazada. España, por otra parte, no desaprovechó la oportunidad, y la historia le concedería el mérito del famoso hallazgo.
Uno de los grandes exploradores portugueses fue Bartolomé Díaz, quien en 1488 bordeó el cabo de Buena Esperanza, el extremo meridional de África, probando su teoría ante los europeos de que era posible llegar por mar a las Indias (y a sus valiosas especias). En 1497, Vasco da Gama navegó hasta la costa oriental de África y llegó a la India cruzando el Mar Arábigo. Tres años después, Pedro Álvares Cabral, desplegó velas hacia el suroeste rumbo a la India, llegando primero a lo que hoy en día es Brasil.
En 1519, Fernando de Magallanes estuvo al mando de la primera expedición que dio la vuelta al mundo, aunque el mismo Magallanes no pudo completar el viaje ya que perdió la vida en una batalla en las Filipinas. A pesar de que era portugués de nacimiento, su flota navegaba bajo el estandarte español, por haber caído en desgracia en su tierra natal.
La prosperidad de la época se refleja en algunos de los sitios más espectaculares de Lisboa como el Monasterio de los Jerónimos, donde se encuentra la tumba de Vasco de Gama, y la Torre Belém, construida para defender la desembocadura del río Tajo.